Mamidecinco · emprendedora
Nuevo centro
Tras una pequeña pausa, no solo he podido volver a aclarar qué es lo que quiero, sino también descubrir qué es lo que ya no me representa. Por supuesto, estamos en continua transformación y crecimiento; lo que antes servía puede que ahora no. No es nuevo, me habrás escuchado decírtelo hasta la saciedad: escúchate, tómate tu tiempo y cuestiona de vez en cuando si lo que tienes es lo que quieres, porque no eres estática y te puedes moldear a ti misma.
Lo que hoy fluye contigo, mañana se transforma y toma otro camino.
Como sabes, hubo un momento en mi vida en el que ya nada me representaba: ni mis relaciones personales, ni las laborales, ni las de pareja. Hubo un solo día en el que todo dejó de tener sentido para mí. En ese momento descubrí que había estado sosteniendo relaciones que no me aportaban y que posiblemente conservaba por confort, por no cuestionarme y por dejarme llevar en esa vida en automático.
Muchas de las decisiones que tomé entonces aún no están resueltas, y está bien. Así es perfecto. La vida no es una carrera, es una maratón en la que aprendes a sostener lo que quieres. No tienes por qué tener todas las respuestas ahora, ni todo tiene que resolverse de inmediato. La coherencia está en sostener el camino el tiempo necesario para lograr lo que te propones.
Cuando todo pese, recuerda tu momento de partida: qué te hizo moverte y qué pasará si dejas de intentarlo. ¿A dónde volverás entonces?
Si resuena contigo algo y sientes que algo falla en tu vida, no te agobies. Empieza por un primer paso. Empieza por tomar mejores decisiones. Como te digo, no tienes por qué tenerlo todo claro ni tienes que llegar a una situación insostenible para hacer un cambio. Decide y atrévete a tener esa conversación incómoda; el resto irá llegando.
Yo misma sigo sin tener todas las respuestas, pero la vida que quieres vivir está en el grado de incertidumbre que puedes soportar. Así que aquí estoy, en continuo descubrimiento y sosteniendo mi propio proceso de cambio. Y aquí te digo: si yo puedo, tú también puedes.
Se trata de escucharte, de dejar por un momento todas tus responsabilidades y preguntarte:
¿qué narices me hace feliz?
Vamos a ver, ¿cuál es el siguiente paso que debo tomar para acercarme un poco más a lo que realmente quiero? ¿Qué estoy dispuesta a transitar ahora, con lo que tengo? Tú tienes tus respuestas.
Puedes empezar también por visualizar: ¿cómo me sentiré si tomo acción?, ¿cómo me sentiré viviendo la vida que realmente quiero? Que no te dé miedo soñar. Una frase que no dejo de ver últimamente por redes es:
“Ya que te imaginas todos los peores escenarios, ¿por qué no utilizas tu mente para imaginarte los buenos?”
¿Qué quieres que te diga? Para mí tiene sentido.
Otro pequeño consejo: deja de lado el “qué dirán”, el juicio de los demás. Es cierto que estamos preparados para vivir en sociedad y que lo que puedan pensar de nosotros muchas veces pesa más de lo que nos gustaría, pero esto es algo que se puede trabajar. Practica, cambia tu diálogo interno y verás cómo todo ese murmullo externo tendrá menos peso.
Cuando te critiquen, utiliza esto:
¿Esta persona tiene los resultados que yo quiero?
Si la respuesta es no, no hagas caso.
Recientemente he vuelto a conectar con lo que me hace estar en paz y estoy preparando algo que a mí misma me hubiera gustado encontrar durante este tiempo de emprendimiento. Estoy segura de que a ti te podrá ayudar. Con ello te quiero mostrar que no hace falta tenerlo todo en orden para poder continuar, que no todo debe salir perfecto ni debes sentirte preparada para lanzarte a hacer algo.
Pero ojo: lo que sí debes tener claro es que tu compromiso ha de ser una de tus prioridades. Tener un sistema de trabajo también, además de cuidarte, es esencial para poder sostener tu proyecto en el tiempo, estés viviendo la situación que estés viviendo.
Lo que he aprendido durante estos años es que debes ser tu propia ancla, estar alineada con lo que quieres y saber volver a tu centro cuando lo necesites. Y con estos pequeños consejos que sigo manteniendo en el tiempo…
Para poder hacerlo, te comparto algo que a mí me está sirviendo. Puede que esté alineado contigo o no; eso decídelo tú. Solo escucha y mantén la mente abierta: toma lo que te sirva y desecha el resto.
– Trabajar la resistencia personal y el autosabotaje, y dejar de lado lo que ya no sirve: la idea que tenías de ti misma que no refleja las metas que quieres.
– Escuchar a tu cuerpo, porque es el mejor aliado que tienes; es el primero que refleja lo que tu mente no acepta.
– Tener compromiso contigo misma: si tú no luchas por lo que quieres, nadie más lo hará.
– Aceptar conversaciones y no situaciones que no están alineadas contigo. Cuidar tus límites es cuidarte a ti. Cuando sientas que algo te daña, aunque sea una simple conversación, aléjate. Deja que tengan la razón. Deja de dar explicaciones sobre lo que haces o dices. Sé fiel a ti.
– Si la vida te pone delante este tipo de situaciones, entrégate a ellas sin miedo, sin culpa, y teniendo presente que, aunque falles, también está bien. Nada sale bien a la primera.
– Cuestionarte: ¿cómo estás viviendo, en amor o en miedo? ¿Afrontas tus miedos?
- Permítete cambiar y paga el precio necesario. Muchas veces es esforzarte en cuidar tus rutinas, ir al gym, tu alimentación, tu energía. La mayoría de la gente no está dispuesta a pagar el precio de cuidarse, pero tú, como emprendedora, debes hacerlo. Te ayudará a sostener tu nueva realidad, tu nueva yo.
- Formarte: el aprendizaje es continuo y el acompañamiento suma.
Priorizar lo que es realmente importante y soltar lo que no lo es: compromisos, amistades, tareas.
- Agradecer: agradece lo que ya tienes, lo que ya has logrado, lo que sí has conseguido y lo que estás dispuesta a lograr, y valóralo.
-Cuidar tu entorno: como te digo, esto es importante. Tener gente con tus mismas inquietudes, que te empuje y te sostenga en esos momentos de duda y de poca energía. En mi grupo de WhatsApp puedes encontrar más mujeres como tú, así como el reto del que antes te hablaba. Entra en el link de mi perfil y seguimos con más contenido como este.
Termino así este artículo que, una vez más, está enfocado en ti y en los procesos internos necesarios para poder sostener este mundo.
Sigue mejorando ese uno por ciento.
Este fin de semana viviré algo diferente, te cuento el domingo.
Olga Liarte

