Equilibrio real
Continúa con el 1%
Esta semana continúa siendo de cambios, terminando una mudanza que parece que no tiene fin, papeleos de por medio pendientes y pequeñas decisiones que he ido tomando día a día.
Tú misma estarás en alguna situación similar; quizás ya hayas tomado decisiones, estés en medio de una separación o tengas un nuevo proyecto en mente. Está bien. Sobre todo, paciencia. Todo lleva su tiempo. Y sí, creo que es la frase a la que más odio he cogido durante estos dos últimos años… pero es cierta.
No ha sido fácil. Han sido unos años llenos de incertidumbre, mucha gestión emocional, muchos miedos trabajados, bloqueos y mucho dejar ir.
Pero todo llega, y parece que en mi caso todo de golpe. Pero ¿sabes qué? Está bien, porque aunque abrume un poco, es lo que me propuse hace tiempo y de nuevo a principios de año, creando mi nuevo sistema con Miguel Navarro y su taller de propósitos y metas, el taller de Yuzi de vision board o el sistema que creé con mi primer mentor. Por fin, parece que mi sistema se cumple.
Los cambios no son fáciles, salir de tu zona de confort tampoco. Pero el primer paso, desde luego, es planificar. Hazlo con tus metas, tanto personales como profesionales, y sé constante.
Crea tu propio sistema, visualízalo, haz tu propio vision board, siéntelo, siente cómo estarás cuando lo cumplas y, sobre todo, disfruta del proceso, porque aunque tarde en llegar, tú estarás bien igual, disfrutando del proceso de crecer mientras lo cumples.
Es cierto, no todo ha salido como a mí me hubiera gustado ni a la velocidad que querría, pero no pasa nada, está bien. Creo que el peor de los escenarios hubiera sido permanecer igual, conforme. No lo hagas. Toma esa decisión, da ese primer paso, ten esa conversación y sigue.
Ten paciencia y fe en que tus metas se cumplirán. Aún queda mucho camino por recorrer. Pero por ahora te voy a contar lo que a mi me ha ayudado durante todo este tiempo.
Cómo puedes sobrellevar tu época de cambio:
Primero, pide ayuda. No eres una máquina; tu red de apoyo te será crucial en esta etapa. No sientas tapujos a la hora de pedir un favor; estoy segura de que tú también lo harías si fuese al revés.
Encuentra momentos para ti, encuentra momentos de conexión contigo misma: recuerda qué te aporta energía, qué te devuelve a ti y hazlo. Justo hoy hablaba de esto con una compañera de otra sesión de formación.
Haz cosas que antes no hacías: lánzate y ve a esa presentación, lánzate y crea nuevas conexiones. Conócete en nuevos escenarios.
Desconecta y para si es necesario; es imposible estar al cien por cien todo el tiempo. Conócete y cuídate. Yo misma acabo de hacer una pausa. Te animo a que lo hagas cuando empieces a notar que todo pesa. Muchas veces necesitamos desconectar para volver a conectar.
Prioriza sin culpa: qué te atrae, qué te llena.
Cuida tu energía de tareas que te drenan y no te acercan a lo que quieres… y también de personas.
Como te digo, estas últimas semanas han sido especialmente intensas para mí, pero es lo que he estado buscando hasta ahora: toca trabajar en terminar de materializar mis metas.
Sigue construyendo las tuyas.
Ten compromiso contigo misma. Si ya lo tienes, quédate, porque en breve te contaré qué estamos formando: un grupo de mujeres como tú, una comunidad de apoyo donde crecer juntas. Te espero.
Cuídate, cuida tus hábitos, tus rutinas de la mañana, tus microdescansos, tu tiempo para ti y tu tiempo de no hacer nada, fórmate y nunca nunca dejes de crecer.
Un abrazo,
Olga Liarte

