Aquello que evitas
Te hará crecer
Aquello que evitamos es lo que más nos acerca a la mujer que queremos ser
Muchas veces dejamos para lo último aquello que nos incomoda, nos resistimos a afrontarlo, lo aplazamos y lo dejamos para el último lugar, y no es hasta que nos invade la culpa cuando decidimos tomar acción.
Ya sabes de lo que te hablo, esa tarea que te cuesta porque aún no has integrado ni automatizado y que, por consiguiente, te genera ciertas resistencias. Puede ser grabarte, editar, hacer un taller, un evento presencial, un podcast...
Y estoy segura de que también sabes que justo esas tareas son las que más te acercarán a las metas que quieres conseguir.
Yo también tengo mis pendientes, entre ellos trabajar y mejorar mi comunicación. Quiero poder mostrarme más tal cual soy, con más autenticidad, limar un poco más esas capas que nos creamos a nuestro alrededor y que, a nuestro entender, nos ayudan a evitar ser rechazadas o juzgadas.
Todos tenemos que trabajar en algo.
Se trata de tener la suficiente humildad como para reconocer que tenemos cosas que mejorar. Este es el primer paso para avanzar, porque si crees que ya lo sabes todo, que ya lo has probado todo, es imposible seguir creciendo.
Por eso, antes de emprender y de forma regular, has de conocerte, conocer tus puntos fuertes, pero también tus flaquezas, y tomar la decisión firme de trabajar en ellas, poniendo foco en esa área.
Suelo aconsejar que solamente te centres en una meta semanal o mensual, dependiendo de la complejidad de la misma.
¿Cómo puedo trabajar en mi comunicación para empezar?, te preguntarás. Pues mira, por ahora esto es en lo que yo he ido trabajando.
Y como hace tiempo que no te hablo de claves, toma nota:
- Tomar la iniciativa en conversaciones, sin pensar demasiado en qué decir, simplemente da tu opinión.
- Expresa lo que sientes. Por pequeño o absurdo que te parezca, dilo sin tapujos.
Muchas veces nos trabamos cuando pensamos que lo que vamos a expresar no va a interesar, o simplemente no pedimos ayuda u opinión, y aunque no esté del todo relacionado, te cuento:
El otro día, en el gimnasio, se le escapó a una chica que se había dejado la bolsa para la ropa mojada. Le di una mía, así de simple. Casi la forcé a aceptarla incluso. Pero muchas veces lo que para nosotros es un mundo puede solucionarse gracias a un simple gesto.
Puede que tu compañera emprendedora acierte con una idea que hace tiempo necesitas. Comenta, expresa y comparte.
No te ancles a tus propias cadenas y pide ayuda.
Tranquila, todas pasamos por ahí.
¿Qué quiero decir con esto? Expresa lo que sientes, lo que necesitas, aunque solo sea para escuchar otros puntos de vista. Piensa que no tenemos todas las respuestas. Está bien recibir feedback y ayuda de otros. Y del mismo modo, ofrece tu ayuda cuando se necesite.
Recuerda: puedes con todo, pero no con todo a la vez ni con todo tú sola.
Otro punto importante va a ser formarte. Ve a talleres, eventos de networking —hoy mismo asistí a uno—. Tras varias dinámicas de grupo en las que medianamente me sentí cómoda, pude comprobar que ya no me encuentro en el mismo punto que antes. Así que practica, apúntate a webinars, enciende la cámara, haz preguntas y practica. Ponte en contextos donde puedas hacerlo, donde te sientas cómoda y donde además puedas aprender e integrar nuevas ideas.
Simplemente ve a tu perfil de Instagram y fíjate en la publicidad de otros perfiles que ya han logrado lo que tú deseas. Muchos de ellos hacen talleres y eventos presenciales. Toda la riqueza que puedes aprender, vivir y asimilar no la alcanzarás desde la pantalla de tu ordenador.
Toma retos en tu propio emprendimiento. Si no te pruebas, no avanzas. Si no te mueves, te estancas.
También puedes trabajar tu mentalidad a la vez que trabajas en tu emprendimiento. Por un lado, te convertirás en la mujer capaz de sostener tus metas y, por el otro, trabajarás en ellas.
Aquí te recomiendo que no te presiones más de lo que puedes sostener, que seas flexible contigo misma, que esos nuevos retos sean graduales, simples y asumibles, que vayas paso a paso.
Recuerda que esto no es una carrera, es una maratón. De otro modo, solo lograrías saturarte, paralizarte y finalmente abandonar tu proyecto.
Cuida tu entorno. Nunca me cansaré de recomendarlo. Si tienes un entorno que te cuestiona, que ridiculiza tus metas o tus sueños, quizás no es el adecuado.
Con esto no quiero decir que los abandones y te alejes de todo y de todos. Simplemente que, a la hora de emprender, no escuches esas ideas, porque todo lo que pensamos crea nuestra propia realidad.
Escucha las críticas constructivas de personas que ya han logrado lo que tú deseas, que pueden entender mejor por lo que estás pasando y que son, y serán, quienes te animen a seguir.
Ve probando, ve retándote y sigue creciendo. En breve asistiré a una formación sobre comunicación y podré contarte un poco más sobre mis vivencias.
Seguimos creciendo.
No se trata de hacerlo perfecto, sino de atreverte a dar el siguiente paso, una y otra vez, hasta convertirte en la mujer que puede sostener aquello que un día soñó. 💛
Sigue mejorando ese 1 por ciento
Olga Liarte
Ig @olga_mamidecinco

